2016 Reflexiones sobre arte contemporaneo

virginia-duran-blog-new-york-moma-white-on-white-by-malevich

Este es un espacio destinado al ensayo y la crítica del arte contemporáneo

……………………………………

Mariana Graziano. noviembre de 2016

Libros de arena, instalación de Mariano Sardón y la experiencia estética

“te colmaré de bendiciones y multiplicaré tanto tus descendientes, que serán tan numerosos como las estrellas del cielo o como la arena que hay a orillas del mar”. Gen 22,17

El concepto de arena a orillas del mar no nos produce inquietud, sabemos que está allí y permanece; sumado a esto, todos tenemos alguna experiencia de tocar, jugar con arena y tanto el concepto como la experiencia están disponibles en alguna parte de nuestra mente. La arena, símbolo de lo incontable desde los escritos más antiguos como el libro del Génesis en la Biblia, materializa la obra de Sardón en este caso. Incluida en esta video-instalación podría producir algunas sensaciones, diferentes, según cada persona del público que intervenga en ella. La idea de infinitud, de lo inasible, se visibiliza en la sucesión de trozos de texto que aparecen al interactuar con el material, para desaparecer luego de un momento sin que hayamos llegado a comprenderlos, de la misma forma que en el cuento de Borges que da origen a esta obra. Relata su experiencia el protagonista:

“Llevaba una pequeña ilustración, como es de uso en los diccionarios: un ancla dibujada a la pluma, como por la torpe mano de un niño.
Fue entonces que el desconocido me dijo:
-Mírela bien. Ya no la verá nunca más”. (Borges, 2015, pág. 149)

En este relato el libro de arena no tenía principio ni fin, no había primera ni última página, esto pone al protagonista en una situación particular. Por el contrario, “tener una experiencia -según afirma Elena Oliveras en su libro Cuestiones de arte contemporáneo-  es hacer un recorte en un flujo indiferenciado con un principio y un fin; de allí que aquello que la caracteriza sea la completud”. En uno de sus capítulos (Olivares) la autora analiza las características del público de arte, proponiendo un análisis sobre el estado anestésico que podemos estar transitando en la actualidad, como consecuencia del fluir de excesivos estímulos, trabajo y estrés, y lo ubica en las antípodas de la experiencia. Pero ¿qué papel tiene el arte, concretamente, en esta antinomia? Según Oliveras, el de restaurar la percepción.

“El arte es el lugar más adecuado para activar una mirada anestesiada y ejercitar una mirada lúcida del mundo. Es curioso que debamos ir al museo o a la galería de arte para percibir lo que nos rodea”. (Olivares)

El público de las video instalaciones está especialmente invitado a integrar la obra, más allá del sentido interpretativo y teórico, está invitado a darle vida en el aspecto material. También está expuesto -quizás en mayor medida que el de otras formas de arte- a ser sorprendido. Es posible que acepte esa invitación y en este caso, se anime a acercar sus manos a la arena, pero también existe la opción contraria y en ese caso, la caja con arena, iluminada, en medio de la sala, no mostrará más que eso: una caja con arena.

mariano-sardon-libros-de-arena-04

La percepción en la obra de Sardón integra lo visual y lo táctil. La infinitud y lo inasible están en la imagen y en la arena; quien se acerca no puede medir, cuantificar ni sujetar: sólo puede percibir. Sí puede darle forma a su experiencia, determinarle un principio y un fin, expresarla en un relato posterior, atesorarla, como el protagonista del cuento hizo con el libro ni bien lo adquirió, o también rechazarla como le sucedió en el párrafo siguiente, mientras caía en la cuenta de que el libro era monstruoso.

El nuevo espectador, el del arte contemporáneo, tiene una gran variedad de tipos de arte para interpretar, contemplar, percibir, para aceptar o no el desafío que presentan. Tiene -en muchos casos- la atención del artista puesta en él. El arte nos sigue invitando a ver lo mismo que vemos pero de otra manera, a despertar de nuestro letargo.

____________

Bibliografía

Arte on line. (s.f.). Recuperado el 18 de noviembre de 2016, de http://www.arte-online.net/Periodico/182_Mayo_2011/Arte_y_tecnologia_universos_paralelos

Borges, J. L. (2015). El libro de arena. Buenos Aires: Debolsillo.

Olivares, E. Cuestiones de arte contemporáneo.

………………………………………………..

David Alvarez. Noviembre de 2016

Ciencia y el arte de la observación.  En la obra de Mariano Sardón “Morfología de la mirada”

Hace unas semanas miraba uno de los capítulos de la conocida serie COSMOS, conducida por astrónomo Neil de Grasse Tyson, en la cual nombraban la necesidad adaptativa de los humanos por la interpretación y memorización de patrones, tanto es así que este científico lo describe como un marcador dentro de la teoría evolucionista de Darwin: “el individuo que mejor reconocía patrones, por ejemplo, en alimentos tenía más posibilidades de sobrevivir al no ingerir hiervas venenosas”.

Esta necesidad inherente a los humanos  de asociar patrones a cosas como, formas, símbolos, signos, animales, rostros, etc, es un fenómeno psicológico conocido como Pareidolia, un ejemplo es encontrar formas de animales en lo nudos de una madera, o en las estrellas.

La obra de Mariano Sardón “Morfología de la mirada” habla de un trabajo tanto artístico como científico, en el que tenemos tanto incertidumbres como certezas de cómo construimos el mundo, donde muchas veces no estamos seguros de lo que vemos y en las formas que construimos la realidad. En esta obra se trakea la mirada, se buscan patrones de movimiento para la lectura, se evalúa si todos los públicos crean los mismos recorridos y formas al involucrarse con las obras. De esta forma, se utilizan las estratificaciones del público para hacer análisis de la formación de sentido, ¿alguien que es ducho en un terreno puede leer diferente uno obra que lo involucre, es más eficaz en su recorrido y formación visual de la obra, su velocidad de comprensión o tiene el mismo análisis semántico? En este punto podemos volver a la Pareidolia, que no sólo es encontrar la mímesis, analogías entre patrones, también involucra creencias, contextos sociales, educativos, y también el sentido que le damos a las formas encontradas. Un público creyente puede encontrar sentido más allá que el figurativo a una tela con una sombra, en la  que ellos identificarían a Jesús y hasta podrían darle a esa tela un valor superior que  otra clase de público.

https://i0.wp.com/untref.edu.ar/muntref/wp-content/uploads/2015/01/slider-morfologias3.jpg

¿Cómo leemos el mundo? Jeff Hawkins, en su teoría de memoria-predicción, trabajo asociado a la inteligencia artificial,  relaciona la búsqueda de patrones a cómo el cerebro guarda estos en la memoria (en el cortex) para crear una respuesta predictiva, el dice: “el papel de cualquier región del córtex es averiguar qué relación hay entre sus entradas (inputs), memorizarla y usar esa memoria para predecir cómo se comportarán las entradas (inputs) en el futuro” […]. “Cada paso desde la información cruda hasta la idea abstracta se basa en el mismo algoritmo…”[…] “En lo que al cerebro se refiere, todo son patrones de información”.

https://i2.wp.com/untref.edu.ar/muntref/wp-content/uploads/2015/01/slider-morfologias2.jpg

En el trabajo de Sardón esta búsqueda se hace clara, y qué mejor que realizarla en una obra de tipo relacional, donde el público es parte de la obra y la modifica. Es así, que  extrae del público estratificado las formas que ellos tienen para concebir la búsqueda de estos patrones, la curiosidad por encontrar lo que la psiquis de cada uno busque, según su formación y entendimiento de la obra.

Podríamos decir que en este tipo de casos además de la mirada del público encontramos una mirada científica analítica. Una mirada que podemos llevar más allá de la hermenéutica, a la recopilación estadística de patrones relacionados con el soporte de la obra digital. Casi como esta inteligencia artificial de la que habla Hawkins, que según aclara él está lejos de ser inteligente y que por ahora necesita el recurso humano para traducir los patrones, pero que en algún momento pudiera aprender e interpretar como una persona. Aclaremos que esta virtud de interpretar y predecir es un arma de doble filo y muchas veces totalmente subjetiva, un elefante en una nube no es un elefante.

Esta cualidad abstracta poco ortodoxa lleva también a la increíble facultad humana del mal entendimiento, facultad que nos hace tanto frustrarnos como sufrir y muchas cosas más –disfrutar, por ejemplo,- y que nos lleva numerosas veces a crear.

El público de arte, ya sea un visitante, no conozca de arte, un snob del arte, un facultado, o quien sea, goza de este atributo de nombre difícil Pareidolia, esta cualidad de supervivencia, esta cualidad creativa, esta cualidad de la curiosidad, del error,  que nos hace prestarle  o no atención a obras como “Morfología de la mirada”. La mirada, ese recurso que nos atrapa y nos lleva a intentar dilucidar qué hay detrás de ese color sólido que se rasguña con el movimiento de nuestros óculos, tal cual una raspadita de lotería, que deja entrever ese patrón reconocible, ya sean unos labios o una mejilla, y que necesitamos descubrir por aquella facultad de nuestra evolución Darwiniana y la curiosidad innata, o nos lleva atrapar las letras en la arena que se escurren de nuestro dedos.

El arte se convierte en juego, se convierte en ciencia, en disfrute algo que muchos tipos de público pueden compartir e interpretar a su manera, mientras otra mirada los evalúa.

 

Bibliografía:

Oliveras “Cuestiones de arte contemporáneo”

Jeff Hawkins – “Marco de memoria-predicción”. (Extracto de internet).

FEEL THE BRAIN (pagina web) – “El Test de Rorschach y la Pareidolia”.

Altercultura (página web) por Alejandro Martinez “¿Nuestra necesidad de encontrar sentido en el universo nos hace ver patrones donde no los hay?”

 http://untref.edu.ar/muntref/muestras/morfologias-de-la-mirada/

………………………………………………..

Isaac Yair Luna Pacheco. noviembre de 2016

La obra de Mariano Sardón desde los espectadores de Elena Olivares

Mariano Sardón incorpora a su arte elementos tecnológicos sofisticados, como el uso de internet, pantallas, proyectores, programación y cámaras que capturan el movimiento de la vista, etc.

Él une dos disciplinas, el arte y la neurociencia, para darnos una reflexión sobre cómo las personas, el espectador, tienen diversas formas de mirar, de leer y de percibir su realidad. Experimenta en su arte el proceso de la mente cuando un espectador se enfrenta a una obra que desea ser percibida, agregando entonces una exploración artístico-científica en su trabajo.

Sardón con su realización visual se encuentra con un público casual que está allí sin saber exactamente a qué atenerse, pero que logra ser cautivado y  pasa a formar parte de la obra como es la finalidad,  ya que al receptor de la obra le es llamativo saber cómo funciona lo que está viendo -haciendo que poco a poco se acerque a la trampa del artista- y realiza exactamente lo que Sardón quiere: explorar con la mirada de una forma personal.

En Libro de Arena el espectador no sabe qué ve exactamente. Tiene delante una caja de cristal con arena en ella y a medida que decide tocar la arena algunos textos empiezan a aparecer; no sabrá lo que pasa pero le interesa que su sólo movimiento haga que aparezcan los textos. A este proceso se suma más de un espectador y entre todos los partícipes tienen una experiencia de “arte relacional”.

Esta obra ofrece al espectador que con su  propio movimiento en la arena pueda ver textos de Jorge Luis Borges desde la Web, esta red de información tan dinámica y en constante cambio. La idea de Sardón consiste en crear un cubo de cristal lleno de arena encerrada en ese espacio, confinando un fragmento de lo que está en perpetuo cambio y es inaprensible en su conjunto. Con las manos al espectador le es posible tenerla por unos segundos pero después de un tiempo el texto desaparece y aparecerá uno nuevo.

El espectador participa en la obra cuando su atención hace que decida mover la arena e interactúe. El concepto de efímero,se manifiesta cuando estos textos desaparecen, a medida que la arena deja sus manos y no puede recuperar el texto que veía.

Su otra obra, Las morfologías de la mirada, trata de cómo construimos el mundo con la incertidumbre y la destreza, para ello Sardón creó sus obras con la ayuda de una cámara que capturó el movimiento de los ojos de un número de personas, previamente. Con ello el artista demuestra cómo todos tenemos una forma distinta de observar nuestro entorno, en este caso los rostro de personas que hay que esperar para poder reconocer: hay gente que se enfoca en ciertas zonas del rostro y otras en rasgos particulares, etc. La combinación de la recolección de todos estos patrones de visión va creando poco a poco el rostro de esas personas. No estamos seguros de lo que vemos hasta que la imagen sale a flote, al terminar esas líneas de reconstruir los diferentes patrones de movimiento y comprender lo que nuestro ojo ve.

El público es heterogéneo, estas obras van dirigidas a todos los públicos ya que todos tienen una  forma de percibir las cosas de manera distinta, teniendo, por así decirlo, una huella única al momento de observar.

Hasta el momento sólo se ha mencionado un público casual, este publico casual encaja en el perfil del espectador “ojo común” procedente de la obra “Cuestiones de Arte Contemporáneo” de Elena Olivares. Entonces, ¿Cómo se verían los espectadores del “ojo snob” y del “ojo crítico” ante lo que Sardón muestra?

Primero hay que definir un poco mejor a esta clasificación de espectadores, para el “ojo común” una expresión artística puede recibirlo de la siguiente manera:la obra debe ser fuente de placer inmediato; sólo cuenta lo tradicional (…). Acepta lo popularizado; es como si viviera en un valle y aunque sabe que existen otros lugares, restringe su mundo a ese sitio.”El “ojo snob” tiene una reacción muy diferente pero con la misma tendencia a la superficialidad, “busca sentirse cerca del arte y mostrarse como conocedor aunque sólo retiene lo que está en la cresta de la ola. Su contacto con la obra es superficial y sumamente variable, pues tanto defiende con vehemencia lo que está de moda, como rechaza lo que cree que ya ha pasado. En esto se diferencia del espectador “absolutista” que se caracteriza por defender una sola tendencia. Intransigente, no ve más allá de su propio gusto; apunta en una sola dirección, con lo cual resulta imposible dialogar con él.” Por último el “ojo crítico” para Olivares representa al espectador que llega a amar, a entender y que se preocupa por el arte, es un ojo desprejuiciado, abierto a todo. Puede ser tanto contemplativo como teorético. Debemos notar que la contemplación no supone un estado de inercia o pasividad, sino un silencio conquistado que permite lograr un contacto íntimo, profundo, con la obra (…). El espectador recibe y participa del aura de la obra, de una especia de irradiación sagrada. Así en cada contacto aurático con la obra, ésta confirma su divinización, se vuelve a “consagrar” como tal.

Basándonos en estas definiciones, el “ojo común” como le llama olivares se puede ver reflejado en el espectador casual, mencionado en las obras como la primera impresión de la gente. El “ojo snob” al no tener una postura firme y sólo dejándose guiar por lo superficial, al actuar la obra el intentará entenderla y aplaudirá ante la reacción de los demás al contacto con ella, y creerá que pudo entender las significaciones y asumirá una postura experta. Si las obras son aceptadas por los demás espectadores entonces él aceptará la obra como los demás; entre ambas obras no habrá diferencia.

En cuanto al ojo crítico, es de esperarse que para ambas obras se tome su tiempo de observación, se desprenderá de su alrededor y todos sus sentidos los verá enfocados en lo que está frente a su mirada; interactuará de la manera que crea conveniente, posteriormente esto le ayudara a hacer una reflexión profunda y sólo entonces encontrará un significado en él, sabrá si le causó un efecto positivo o negativo lo que acaba de apreciar y se lo llevará consigo en el interior, sin esperar expresarlo o compartirlo, a menos que vea una situación adecuada.

Sardón ha sido capaz de llevar dos disciplinas tan distintas a encontrarse en un sólo punto, acompañarse, interactuar y mezclarse de manera tal que para el qué desee hacerlo podrá pasar un momento único y especial, esperando ver lo que podrá encontrar en la siguiente exposición del artista.

 

………………………………………………..

Las imágenes son propiedad de sus respectivos dueños, y sólo han sido incorporadas a modo ilustrativo.